Día 7 del Intercambio: Estrategias para la solidaridad

Día 7 del Intercambio: Estrategias para la solidaridad

Nuestra primera semana del intercambio en Antigua se destacó por el desarrollo de profundos vínculos de conexión y anclaje en el contexto Mesoamericano. El comienzo de esta segunda semana está enfocado en sumergirnos más en estrategias de solidaridad. Tuvimos suerte de tener a dos poderosas líderes internacionales acompañándonos hoy en el diálogo.

La congresista Sandra Morán es la primera mujer abiertamente lesbiana en el congreso de Guatemala y una líder de mucho años en Sector de Mujeres, una red de 33 organizaciones para el desarrollo del movimiento y en la Marcha Mundial de Mujeres. Compartió su travesía de ser una líder de la resistencia a asumir la gobernanza, y como se mantiene anclada centrándose siempre en su dignidad cuando se enfrenta a los muchos desafíos de ser funcionaria electa. “Puedes llevar la revolución y el feminismo a cualquier cosa que hagas. Tienes que caminar en el fango, pero aún puedes caminar con dignidad”.

Esa dignidad viene en parte de la recuperación de su espiritualidad. Se sentía presionada a negar sus raíces religiosas cuando se unió a la revolución, pero luego se dio cuenta que la espiritualidad era su ancla y fuerza interna. “Necesitamos espacios que abran el espíritu” porque esa es nuestra conexión entre nosotras y con la tierra. También compartió la importancia de desaprender y que es algo que tenemos que hacer todas.

Sandra Morán (tercera a la izquierda) con el equipo de JASS.

Señaló el cambio global hacia el conservadurismo y el fundamentalismo, donde mujeres como ella son vistas como el enemigo porque desafían el poder patriarcal. Un cambio a una era donde la democracia es débil y el crimen organizado es tan sistémico que las redes del crimen organizado están poniendo con éxito a sus propios candidatos a correr para la presidencia. Recuerda tiempos en el pasado en los cuales se sintió de forma similar y que la solidaridad es la manera en la que sobrevivió. “A veces no necesitamos grandes ideas. Lo que tenemos que hacer es centrarnos en la humanidad”.

Como una de las pocas voces en un puesto político que está constantemente desafiando la estructura política existente, dice, “Tienes que gritar. Tienes que estar en la foto, no puedes simplemente ser la fotógrafa”. Su franqueza como mujer e izquierdista la deja vulnerable a muchas amenazas, pero tiene claro que el poder se construye en colectivo y cualquiera con un puesto de gobernanza tiene que estar anclado en la comunidad. “El futuro está en la comunidad, no en las organizaciones”. Estudiemos como nuestros ancestros construyeron comunidad. Todas venimos de una comunidad. Las respuestas están ahí”.

Laura Zúñiga Cáceres es otro tipo de líder con respecto a la congresista Morán, a penas en los veinte y activista que ha entrado en foco luego que su madre, la prominente líder activista Berta Cáceres, fue asesinada hace tres años, pero su mensaje es similar: la violencia es sistémica, tenemos que mantenernos fuerte en la lucha y la solidaridad es clave.

Laura Zúñiga Cáceres (en el centro) en diálogo con Daysi Flores de JASS y Ana Orozco de Grassroots Global Justice Alliance y miembro del cohorte de MEV.

Laura nos contó que parte del poder del liderazgo de Berta era que no era simplemente una mujer defendiendo un río; era muy estratégica y constantemente desafiaba al poder para lograr su objetivo final de reclamar a Honduras desde el movimiento comunitario. “Ella preguntaba cómo queríamos crear nuestro país. Era una líder que pensó seriamente sobre el futuro de Honduras y estaba tomando pasos hacia eso”.

El pasado noviembre, siete hombres fueron condenados por su asesinato —empleados de Desa, la compañía construyendo la represa hidroeléctrica que Berta y su organización, Copinh, estuvieron batallando por mucho tiempo, así como los asesinos a sueldo que fueron contratados. Esta condena se dio en parte por la solidaridad y presión internacional, pero Laura sabe que los hombres que fueron encontrados culpable no son realmente los que tienen el verdadero poder. Ella y Copinh están llevando a cabo una lucha contra la impunidad, incluyendo contra la familia Atala Zablah, una de las familias más ricas e influyentes en Honduras y con inversiones en Desa. También hace responsable a EE. UU. por su rol en la extracción de recursos y la militarización de la región.

Ella está muy consciente de que la lucha será larga, difícil y peligrosa. Pero hay muchas cosas que la mantienen fuerte y enfocada. Con la continua criminalización de los defensores del territorio, este no es el único caso donde personas luchando por la sobrevivencia de sus comunidades están siendo víctimas de ataques y las victorias en el caso de Berta pueden apoyar a otros. También el estado quiere que la gente se olvide del caso, así que ve como su deber el mantener la presión. “No van a obtener nuestro silencio”. Nos retó a hablar sobre los derechos humanos en Mesoamérica, para meterle presión a los legisladores en EE. UU. y para aumentar la visibilidad de su lucha. Y se enfoca en los muchos éxitos en el camino. “Continuar es una victoria. La gente levantándose en todos lados y diciendo ‘Soy Berta!’ es una victoria. Que la represa no se haya construido es una victoria”.

Más allá de su pasión por la campaña y la discusión estratégica, Laura sigue siendo una mujer joven a la que le quitaron su madre por avaricia e impunidad. Reconoció que “no todo es amor y paz, el enojo es legítimo”. Pero siente consuelo en el hecho de que “hemos sembrado Bertas en muchos lugares”.

Priscilla Hung
Priscilla Hung
Co-Director
Move to End Violence

Priscilla Hung (She, Her, Hers) is the Co-Director of Move to End Violence. She has spent the past 15 years dedicated to social justice movement-building, organizational development, and nonprofit management. Learn More

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